Por qué es importante saber de igualdad de género a la hora de emprender

Por Equipo Santander Post | 08-08-2020 | 4 min de lectura

El conocimiento es poder. Saber implica la posibilidad de transformar y, para generar un cambio, es necesario involucrarse. De todas formas, todo parte desde la conciencia. Es que ser conscientes de las prácticas y costumbres que se dan en el mercado laboral vinculadas a cuestiones de género serán un estímulo para romper paradigmas y seguir evolucionando como sociedad.

Durante el 2019, según el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), el porcentaje de mujeres en la dirección empresarial alcanzó sólo el 20% y se vio una caída del 3% interanual en comparación con el 2018. Además, un 57% de las empresas argentinas tienen una sola mujer en posiciones de liderazgo.

Otro dato que preocupa es el que arroja el portal de empleos Bumeran que establece que la diferencia salarial entre hombres y mujeres encontró en enero del 2020 la mayor brecha de los últimos tres años.

El salario promedio que piden los hombres es un 18% superior al requerido por las mujeres. La diferencia es 6% mayor que en 2016. Según establece un informe realizado CIPPEC, en Argentina, el 62% de las mujeres de entre 16 y 59 años participan del mercado laboral, lo que representa una brecha de 19 puntos porcentuales con respecto a la participación laboral de los varones (81%). Las brechas de género en el mercado de trabajo se amplifican cuando se tienen en cuenta ciertas variables: tenencia de hijos, nivel educativo y edad.

Conciencia  de género a la hora de emprender

Inés Arribillaga, Coordinadora de Emprendedoras en Red, destaca que la igualdad de género debe recorrer los trabajos invisibles y no remunerados. A su vez, hay que estar atentos a la brecha de acceso a lugares de poder y los reconocimientos en las ciencias, la política, las artes y en cualquier otro ámbito. “Ningún espacio queda afuera de esta mirada. En los emprendimientos, también”, afirma.[2] 

Arribillaga destaca que no es lo mismo que quien gestiona el negocio o emprendimiento tenga conciencia [3] de género o no la tenga, ya que va a incidir en la forma en que lleve a cabo el proyecto. Como clientes, dice, el comportamiento también varía dependiendo de si se tiene presente la igualdad de género.

Por eso, la especialista apunta que es importante tener conciencia de género en las siguientes áreas: “En las políticas de precios, en la relación con empleados, en la búsqueda de colaboradores, en el trato hacia los clientes, en el marketing, en los lugares de trabajo, en la manera de pensar el negocio o servicio, en el acceso a créditos y en lo financiero”[4] .

Barreras que deben superarse

Sheila Saad es fundadora del Club de Emprendedoras, cuya misión es empoderar a las mujeres, “capacitándolas y dándoles herramientas para construir una comunidad donde puedan emprender acompañadas”, destaca la encargada de la organización. “La desigualdad, más allá de la discriminación, esconde el estancamiento del progreso social, ya que las mujeres tenemos el mismo potencial y somos más”, señala Saad.

A su vez, agrega: “Está demostrado que cualquier país crece y evoluciona con la participación de las mujeres como fuerza de trabajo. Es decir, con la desigualdad no perdemos sólo las mujeres; perdemos todos. No es el género la única barrera mental que las mujeres debemos atravesar. Dudan de nuestro potencial si somos jóvenes, si somos madres o si nos enamoramos. ¿Por qué es importante saber del tema a la hora de emprender? Para evitar frustraciones. Para evitar abusos de poder. Para que sepan que no son ellas el problema”.

El rol de la mujer en el mundo que se viene

Tradicionalmente, por una cuestión cultural, los mandatos sociales han distinguido –erróneamente- entre las carreras, profesiones y trabajos para hombres y aquellos ámbitos para las mujeres. En estos tiempos se comienza a entender el absurdo de dicha distinción y así lo confirman los nuevos paradigmas que mueven –y moverán- los hilos del mercado laboral.

Damian Sztarkman, consultor en Transformación Digital y Director de la Maestría en Negocios Digitales en la Universidad de San Andrés, explica que siempre estuvo el estigma de que ciertas carreras estaban más ligadas a los hombres y otras a las mujeres. Sin embargo, asegura que en la era de los negocios digitales “no existe un paradigma de género”.

“Vivimos en un mundo que se está reinventando. Tenemos todos las mismas posibilidades de ocupar un puesto relevante en esta transformación. Hay mucha demanda de talento que no está pudiendo cubrirse por falta de formación o conocimiento técnico. Esto representa una gran oportunidad. Para todo por igual”, concluyó el consultor.

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