Por qué elegimos ser una plataforma abierta de servicios financieros

Agustín Mariani

Head Santander Digital y Presidente de Getnet

10-01-2022 | 6 min de lectura

Muchos me preguntan por qué Santander parece estar lanzando productos todo el tiempo. Y es cierto: GetNet, Superdigital, Santander Consumer, Openbank y otros tantos servicios vieron la luz en los últimos meses, una extrañeza para estos tiempos de Pandemia.

La razón de todos estos anuncios es nuestra estrategia misma: ser la mejor plataforma abierta de servicios financieros del mundo. Parece un concepto difícil de comprender o, al menos, mucho más complejo que llamarnos simplemente un ‘banco’. Pero esta transformación que estamos viviendo tiene su lógica y en este artículo te invito a conocerla.

Empecemos por el entorno. Seguramente coincidas conmigo en que el mundo que vivimos está cambiando: empleados, empresas, accionistas, clientes, proveedores y un largo etcétera antes buscaban rentabilizar o maximizar su ganancia, cada uno a su forma, sin importar las consecuencias. Pero hoy necesitamos trabajar en forma colectiva. La necesidad urgente de cuidar el Planeta y la toma de conciencia de las personas acerca de sus formas y hábitos de vida hace que cambiemos la lógica de producción, de vida y de interacción social y con el ambiente.

Pensemos en cómo un empleado razona en estos tiempos: ¿de qué sirve trabajar 9 horas por día y viajar durante otras dos si quedo extenuado al final de la jornada sin poder disfrutar? Estos pensamientos generan un enorme cambio en las empresas, que ahora deben lograr que sus empleados puedan desarrollarse y disfrutar EN sus empleos. Lo mismo sucede para las empresas y sus accionistas: ¿de qué sirve obtener ganancias desmesuradas a costa de un medio ambiente destruido?

El resultado de este quiebre cultural es la necesidad y vocación de cada vez más actores -nosotros en Santander, incluidos- de obtener réditos en tres planos: las Personas, el Planeta y la Rentabilidad. Es decir, de actuar en un entorno transformador y colaborativo. O como diría Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mis circunstancias y si no las salvo a ellas no me salvo yo”. Por eso, en este tiempo que nos toca vivir, no hay un “yo” sin un “nosotros”.

De la comunidad a las plataformas

Este nuevo mundo con necesidades y soluciones colectivas es el que genera nuevos entornos. Las plataformas son uno de ellos. Los autores Michael Cusumano, Annabelle Gawer y David Yoffie lo plantean en su libro ‘El negocio de las plataformas: La estrategia en la era de la competencia digital, la innovación y el poder’. Allí explican que las plataformas son un lugar en donde conviven diferentes colectivos separados que allí se integran, se potencian y atraen a nuevos colectivos a sumarse, escalando su valor en lo que los teóricos llaman ‘efecto de red’.

Entendámoslo con un ejemplo concreto: las Páginas Amarillas. Cuando apareció el teléfono, las guías telefónicas eran una herramienta útil para buscar y almacenar la información sobre los números. Sencillamente todos la usaban porque eran parte del servicio telefónico. Con el tiempo, a las páginas ‘blancas’ se les sumaron las amarillas y eso, aunque hoy parezca una exageración, produjo su revolución. Los negocios querían aparecer allí para que cada vez más personas los conocieran y las personas, a su vez, conocían nuevos negocios a través de la guía: ya no tenían que conformarse con el local del barrio: ahora podían buscar, consultar y comprar a la distancia. Las Páginas Amarillas en sí mismas eran una plataforma que potenciaban la comunidad, creando nuevos negocios y masificando la oferta de servicios a los usuarios.

Otro ejemplo que sirve para demostrar esto son los shoppings. Enormes plataformas físicas que alojan, en el mismo sitio, varias propuestas comerciales de diferentes rubros. De la misma manera que las personas suelen ir a estos centros comerciales a adquirir determinados productos, las marcas quieren estar en esa “góndola”. Así se retroalimenta el círculo y así funcionan las plataformas.

Las grandes empresas tecnológicas, las Fintechs y Bigtechs, usan este modelo, que ya cuenta con muchos años de historia. De la misma manera, queremos lograr que Santander sea la mejor plataforma abierta de servicios financieros del mundo. Que integre decenas de servicios a múltiples actores. Para eso nos estamos entrenando desde hace muchos años: aprendimos desde adentro a ser ágiles, a generar cambios inmediatos cuando el feedback no es el mejor. Entendemos que una empresa es un ser vivo. Que, así como las personas tienen su alma (esencia), mente (conciencia) y cuerpo (ciencia), las organizaciones tienen su lógica interna de estrategia, ejecución y cultura.

La idea de plataforma surge por nuestra propia necesidad de innovación. Mientras Santander como entidad financiera se digitaliza, expande y entrega beneficios a más de 40 millones de clientes en el mundo, también da rienda suelta a expandir el escenario de acción. Por eso impulsa emprendimientos Fintech de vanguardia, en lo que es en sí mismo nuestro propio ‘Silicon Valley’, que entrega valor no solo a clientes, sino a otros actores del ecosistema financiero, en lo que llamamos una plataforma B2B2C (De Negocio a Negocio a Consumidor).

El ejemplo más inmediato está en la palma de tu mano: la App de Santander. Para nosotros es más que eso, una Super App, un canal tecnológico que integra servicios de diferentes ramas, del banco; pero también de socios, partners y empresas afiliadas, todos en vista a entregar soluciones y beneficios al cliente.

El presente y futuro, en tres ejes

Nuestro modelo de plataforma B2B2C se manifiesta de muchas formas. Por un lado, buscamos brindar productos personalizados o servicios integrables y ampliar nuestra oferta fuera del mundo financiero. Pero también queremos conectar a más empresas con personas y ganar escala participando de nuevas experiencias. Internamente, la plataforma supone digitalizar servicios para generar eficiencias, vender en sucursales con valor agregado y nuevos modelos de negocios, como el Freemium.

Desde la estrategia y en este marco de ser una plataforma B2B2C, Grupo Santander trabaja en tres ejes bien claros:

  • ONE Santander. El banco es una y mil cosas diferentes en cada lugar del mundo en el que opera, pero mantiene una misma identidad. Ahora queremos que esta identidad se refleje en una unificación global de la propuesta de valor.
  • Santander Digital Consumer Bank. Exploramos soluciones no bancarias ‘clásicas’ para dar servicios financieros a nuestros clientes. Open Bank y Santander Consumer son ejemplos claros de esta tendencia.
  • Fintech de Pagos. PagoNxt es nuestra columna de vertebral para pagos, que crece ofreciendo soluciones para clientes y no clientes de Santander. Tiene tres ejes de acción: soluciones para comerciantes (GetNet), para comercio exterior (Pago Nxt Trade Services) y servicios para individuos (Superdigital).

Como ves, esta plataforma de servicios financieros opera tanto para el segmento Individuos como Empresas. Para las personas, buscamos integrar soluciones en movilidad, vivienda, compras ocasionales o diarias, esparcimiento, comunicación, salud, vacaciones, educación y, por supuesto, servicios financieros. Para las empresas, incluimos gestión de cobros y pagos, gestión administrativa, gestión financiera y gestión comercial. 

Por eso, la próxima vez que veas a Santander aliarse, integrarse o simplemente acercándote una solución fuera de lo que esperabas, ahora ya sabes la explicación: ¡es la plataforma!

1 comentario

  1. jorge fornasari dice: 2022-01-14

    hay que practicar para su total entendimiento

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