Gerry Garbulsky: “La creatividad y la innovación consiste en jugar a combinar lo que ya hay, de nuevas maneras”

Por Equipo Santander Post | 03-06-2021 | 10 min de lectura

El fundador de ‘El Mundo de las Ideas’ y director de las Charlas TED en Español revela el mundo interno de los oradores, cómo compartir grandes ideas y claves para crear hábitos.

Es Físico (UBA), tiene un doctorado en Ciencia de Materiales en Massachusetts Institute of Technology (MIT), entrevistó a cientos de personalidades y organiza una de las conferencias más famosas del mundo. La vida de Gerry Garbulsky recorre una línea que nació en las ciencias duras y continuó por la senda de las blandas. Una llevó a la otra hasta convertirlo en el hombre de las ideas, las historias.

Hoy es referente de las charlas TED en Español y organizador de las conferencias TEDxRíodelaPlata. También cofundó y es profesor de “El mundo de las ideas”, proyecto que busca fomentar ideas que transformen al mundo. A su vez, desarrolla “Aprender de Grandes”, una iniciativa que entrevista a personalidades de todas las disciplinas en busca de compartir, incentivar y crear nuevas ideas y reflexiones de distintos rubros que hagan la vida más fácil a las personas o inspiren a otras a hacerlo.

En exclusiva con POST, Gerry comparte cómo es el universo detrás de las personas que comparten sus ideas. Cuáles son las claves para hacerlo y la importancia de ser conscientes de los hábitos.

Completá la frase: “Gerry Garbulsky es una persona…”

Gerry Garbulsky es una persona a la que no le gusta hablar de sí mismo… ¡Uy! lo acabo de hacer.

Si vos fueras uno de los entrevistados de “Aprender de Grandes” ¿Qué te gustaría compartir de vos?

Si me entrevistaran en “Aprender de Grandes” (cosa que ya hicimos donde una vez dimos vuelta los roles y fui entrevistado por Diana Wang), me gustaría relajarme y tener una linda conversación con la persona que me haga preguntas o que me dispare ideas. Me relajaría y abriría. No ir con cosas enlatadas o pensadas desde antes que quiero responder, sino dejarme llevar por el flujo de la conversación.

Dirigís TED, un espacio de conferencias que cuentan historias y vivencias ¿Qué es lo que más te sorprende de los oradores?

De los oradores y oradoras de TED me fascina y me sorprende (después de 12 años), la cantidad, variedad y diversidad que hay de ideas y de gente que está haciendo cosas increíbles en distintos lugares del mundo y en particular en nuestra región. Me parece que la creatividad, la pasión y la capacidad de innovación es increíble en los seres humanos en general. Siempre pensábamos o teníamos miedo, a lo largo de los años, que se nos acaben los oradores o las ideas. Pero cada vez hay más, y cada vez es más difícil encontrarlas. No porque haya escasez, sino porque hay un montón y es difícil seleccionar entre tantas opciones. Me sorprende la capacidad de la gente de contagiar lo que siente por sus ideas a través del uso de la palabra, que me parece que es una de las tecnologías más antiguas que tenemos los seres humanos y sigue siendo súper efectiva para contagiar lo que uno siente por sus ideas, por sus proyectos o por sus historias. Lo que cuentan los oradores, más que historias y vivencias, son ideas. Obviamente usan sus historias y sus vivencias al servicio de esas ideas, para que ojalá esas ideas puedan crecer también en la mente de la gente que los escucha.

Preparas a los oradores de estas conferencias. ¿Qué no puede faltar en ellos para hacer llegar la historia y su mensaje a los y las oyentes?

Lo que no puede faltar en un orador de TED, o de lo que sea, lo primero y principal es que haya una idea, que haya contenido de calidad. Por más buen orador que sea, si no hay una idea, se transforma en un vendedor de humo. Y eso es algo que me produce alergia y urticaria en todo el cuerpo cuando los veo, porque empiezas a rascar y no hay nada. Entonces lo primero es que haya contenido, que haya una idea. Lo segundo es que la oradora o el orador lo cuente de una manera auténtica y genuina, es decir, que no intenten ser otras personas, sino que sean realmente ellos y lo cuenten de una manera que pueda llegar a la audiencia y que ojalá, como mencionaba antes, esa semillita de esa idea pueda germinar en otras mentes.

Sos cofundador y profesor de “El mundo de las ideas” que busca fomentar ideas que transformen al mundo ¿Qué es la creatividad para vos? ¿Cuáles son tus técnicas para aumentarla?

Si miramos la innovación que hay alrededor nuestro, prácticamente todas las cosas nuevas que hay, ya sean objetos, servicios o forma de hacer las cosas, pueden ser vistas como la combinación de cosas que ya había antes, pero que nunca nadie había unido. El ejemplo que yo siempre doy es el de la valija con rueditas, que estaba la valija por un lado y la ruedita por otro. La valija está hace cientos de años y la rueda hace miles de años. Y la valija con rueditas recién apareció en el año 1970. Es decir, la primera patente para una valija con rueditas es tan reciente como 1970. Y uno acá se pregunta: “¿cómo fue que nos llevó tanto tiempo unir cosas que hoy vemos y diríamos que es obvio que tienen que estar juntas?”. Bueno, en eso consiste la innovación o la creatividad. La creatividad es tener la idea y la innovación es transformarlo en algo útil para la gente. Algo valioso, aunque sea para nuestro entorno más cercano. Y en el caso de toda la innovación que vemos alrededor nuestro, podemos descomponerlo de esa manera. Entonces, para mí la creatividad y la innovación consiste en jugar. En jugar a combinar lo que ya hay, de maneras nuevas, que ojalá le resuelvan un problema a alguien mejor en nuestro entorno, aunque sea un poquito y de esa manera podamos tener un mundo que sea un poquito mejor.

¿Ser inteligente equivale a ser creativo? ¿Qué diferencia ves de una a otra?

Esta pregunta es difícil porque no creo que haya una buena definición de inteligencia y decir: “Esta persona es inteligente”. No sabría cómo medir eso. Con lo cual me es difícil responder si es equivalente o no a ser creativo. Ser creativo es tener la capacidad de unir cosas que estaban separadas para mejorar la vida de alguien o mejorar un poquito nuestro entorno. Pero como no tengo una buena definición de inteligencia, me cuesta decir si es equivalente o no a ser creativo.

Ofreces un curso de hábitos ¿Cómo podemos mejorar nuestros hábitos?

Los hábitos son esos comportamientos adquiridos en algún momento de la vida y que hacemos ahora de manera automática. Es decir, que no pensamos, no tomamos la decisión consciente de hacer ese comportamiento. Y una cosa interesante es que representan más o menos la mitad de las cosas que hacemos todos los días. Y no somos en general conscientes de esas cosas que hacemos de manera automática. Y si es la mitad de lo que hacemos todos los días, más vale que sean buenos hábitos, porque es gran parte de quienes somos, de nuestra identidad, de nuestra efectividad haciendo lo que queremos hacer, de lo que podemos lograr en los distintos aspectos de nuestras vidas. Así que lo primero es que son súper importantes para vivir también como queramos vivir. Claramente se pueden mejorar muchísimo.

¿Qué consejos darías?

Hay muchísimas herramientas. El primer consejo sería tratar de concientizar los hábitos que tenemos. Reconocer cuáles son hábitos buenos que queremos potenciar y profundizar y cuáles son hábitos malos de los cuales nos gustaría deshacernos. Y, finalmente, una tercera categoría es que nuevos hábitos querríamos incorporar que todavía no tenemos. Ese es un punto de partida. Después hay muchas herramientas que enseño. En el curso que doy enseño 12 herramientas distintas que son muy concretas y que, utilizando estas herramientas de manera sistemática, uno puede mejorar sus hábitos de manera significativa y vivir mejor. Para poder lograr más cosas en la vida, disfrutar más de la vida, pasarla mejor. Entonces el consejo es reconocer los hábitos que tenemos o que querríamos tener y dedicarle tiempo a mejorarlos, porque eso reporta un montón de beneficio en nuestras vidas.

¿Incorporar nuevos hábitos hoy es más fácil o difícil que hace unos años? ¿Por qué?

Hay cosas que hacen que hoy sea más fácil mejorar nuestros hábitos. No sólo incorporar nuevos hábitos, sino también deshacernos de los hábitos que no nos gustan. Decía hay cosas que hoy lo hacen más fácil y hay cosas que hoy lo hacen más difícil. Lo que lo hace más fácil es que entendemos mejor cómo se forman los hábitos y cómo se pueden optimizar con las herramientas que hay disponibles, basadas en el entendimiento de cómo funciona nuestra mente y la adquisición de los hábitos. Es más difícil porque tenemos mucho bombardeo de estímulos que, en general, nos llevan a buscar la gratificación inmediata a costa de nuestro bienestar futuro. Y eso, son malos hábitos. Los hábitos en los cuales hoy disfrutamos, pero pagamos el precio de ese disfrute en el futuro suelen ser malos hábitos. Y si esos estímulos que tenemos externos nos llevan a hacer ese tipo de comportamientos, estamos instalando malos hábitos, con lo cual tenemos que luchar contra esa tentación, porque son cosas que nos van a hacer vivir menos y, en ese sentido, está bueno que no estén.

¿Se puede transmitir conocimiento a través de historias? En caso de que sí ¿Cómo se puede hacer?

Sí, claro, los seres humanos somos animales de contar historias. Contar historias creó la sociedad y creó la cultura a lo largo de los milenios. Con lo cual todo el conocimiento se comparte de alguna manera a través de historias. Cuando alguien nos empieza a contar una historia, sobre todo si es una muy buena historia, no nos queremos ir. Queremos saber cómo sigue. Y ese deseo de saber es lo que en general hace que terminemos aprendiendo. Así que sí, claramente contar historias es una de las componentes principales de transmitir conocimiento, motivación, inspiración y muchas cosas más.

Si hay algo que desearías cambiar en Argentina ¿Qué sería?

En la Argentina me encantaría cambiar un rasgo cultural que me parece que nos hace más difícil progresar: siento que en Argentina tenemos esta percepción de que para ganar, otro tiene que perder. Y me parece que esa actitud que tenemos, consciente o inconsciente, pero muy arraigada en nuestra cultura, hace que sea muy difícil colaborar. Y de ahí surgen la viveza criolla, el ventajismo y tratar de lograr cosas a costa de otros y no con otros, no en colaboración con otros. Me parece que, si lográramos cambiar ese rasgo cultural bastante complicado que tenemos, se abriría un montón de oportunidades para mejorar como sociedad.

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