Entender y detener la ansiedad, según María Sol Stagnitto

Por Equipo Santander Post | 18-11-2021 | 7 min de lectura

En exclusiva con POST, la psicóloga cognitiva especialista en ansiedad y gestión emocional revela los secretos de su metodología para frenar el trastorno que muchas personas transitan.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, más de 264 millones de personas padecen ansiedad en el mundo. Dicha emoción, que en su justa medida es positivo, es un mecanismo de defensa natural del cuerpo humano frente a estímulos externos o internos que son percibidos como peligrosos y amenazantes. 

De forma exacerbada, esta emoción puede significar un problema para las personas que pueden manifestar síntomas como preocupación excesiva, palpitaciones, sudoración o aumento de la tensión muscular y de la respiración, entre otros. 

Al observar que esto era una constante en sus pacientes, la psicóloga cognitiva María Sol Stagnitto, decidió crear una metodología que une su especialización con la meditación Mindfulness. Con el tiempo, creó un programa que benefició a cientos de personas, que no solo sanaron su ansiedad, sino también, se “reeducaron emocionalmente”.

En conversación con POST, Stagnitto se refiere a la temática y ofrece detalles de cómo gestionarla y usarla a favor. 

¿Cómo definirías con tus palabras la ansiedad?

Primero, hay que hacer una distinción cuando hablamos de ansiedad. Por un lado, se encuentra la ansiedad que es esperable frente a situaciones estresantes. Esta es buena, funcional y nos sirve para la sobrevivencia. Es decir que, si no la tendríamos, estaríamos muertos. 

Por otra parte, cuando hablamos de una ansiedad patológica, nos referimos a una ansiedad ya en exceso y donde aparecen situaciones en donde no hay un estímulo real peligroso. Hay que hacer esa distinción para saber que un poco de ansiedad, está bien, pero cuando está en exceso, es disfuncional.

¿Qué síntomas reflejan que una persona lo está padeciendo?

A nivel conductual la podemos ver reflejada en estas situaciones donde uno evita todo lo que le da temor. Hay muchos síntomas asociados al estado de pánico como taquicardia, sensación de mareo, ahogo, dolor de cabeza fuerte, despersonalización, entre otros. También hay síntomas a nivel cognitivo, como la preocupación excesiva, muchas ideas negativas, de miedos ilógicos e irracionales. En este estado, la persona genera más hiperactividad mental. 

Se dice que las enfermedades o trastornos traen consigo un mensaje detrás, ¿qué busca decirnos la ansiedad?

La ansiedad claramente es mensajera y es nuestra amiga. No es peligrosa, al contrario, es un momento de incomodidad que hay que aprender a atravesar. Es fundamental, como todas las emociones, que aprendamos a interpretarlas y saber qué mensaje nos están transmitiendo con toda la información del mundo externo que nos envían a través de los síntomas. 

¿Y qué debemos interpretar o comprender?

Es fundamental comprender qué es lo que nos está pasando. Muchas veces vivimos de modo automático y no registramos qué es lo que pensamos y sentimos. Entonces, cuando no lo escuchamos o lo reprimimos, ahí aparece la ansiedad. El problema no es la ansiedad, la ansiedad es la punta del iceberg. El problema es todo lo que estamos ocultando o estamos tapando. A veces es muy difícil darnos cuenta de qué es lo que nos sucede porque, una vez que nos dimos cuenta, hay que resolverlo. A veces, cuesta hacerlo cuando se tratan de cuestiones que duelen y que uno no tiene ganas de modificar en su día a día.

¿Qué te llevó a especializarte en ansiedad?

Lo que me llevó a especializarme en esta temática es justamente que veía muchos pacientes que venían con la misma problemática y que no había terapias que le den herramientas concretas y específicas para esto. Eso me ayudó a armar protocolos de acción y me fui dando cuenta de cuáles eran los que más funcionaban, es decir, cuáles eran las técnicas y herramientas que más servían. Así fue como las adapté a la singularidad de cada caso, pero, en general, siempre hay técnicas que funcionan para la mayoría de las personas. Siempre que lo apliquen y lo lleven a cabo, hay resultados comprobables. Son técnicas basadas en la ciencia.

¿Cómo es tu método que une la psicología cognitiva y la meditación mindfulness?

Mi método une la psicología cognitiva y la meditación mindfulness. Cuando se complementan hacen un tratamiento muy efectivo y bastante breve. Utilicé ejercicios y técnicas que fui comprobando en mi experiencia profesional. Hace varios años que vengo aplicando el mismo tratamiento y, en todos los casos en donde la persona realmente pone en práctica este tratamiento, hay resultados excelentes en muy poco tiempo. 

La combinación de estas dos disciplinas sirve porque la psicología cognitiva va a ayudarnos rematrizar los pensamientos disfuncionales y poder tener pensamientos más sanos y realistas para que la mente no nos persiga y no nos genere malestar. También se aprende a gestionar las emociones de una manera adecuada para no desbordarse. La meditación mindfulness sirve para calmar todo ese movimiento mental, esa hiperactividad, y también para poder concentrarse en el “aquí y ahora” y poder disfrutar más de la vida en general. 

¿Qué hábitos diarios podés recomendar para que las personas puedan gestionar o disminuir la ansiedad?

Lo que recomiendo es que busquen su bienestar. Que siempre se pregunten si realmente quieren seguir trabajando más horas de las que trabajan o si realmente es necesario exigirse tanto en todas las actividades que hacen. Pueden hacerlo, pero si están en búsqueda de su bienestar, su cronograma diario tiene que estar apuntado a eso. 

Buscando ese equilibrio, cada uno tiene que conocer y definir cuántas horas puede trabajar en el día o qué tanta exigencia puede pedirse a sí mismo, ya sea para las actividades diarias como en lo familiar y los vínculos. Siempre recomiendo que traten de trabajar o realizar las actividades que tengan el tiempo que realmente sea el necesario. Porque es el excedente el que genera el estrés. 

¿Y qué actividades recomendas en este nuevo tiempo?

El resto del tiempo tiene que generarle placer. Tener muchas actividades en el día que le de bienestar. Ya sea meditar o hacer actividad física, que es fundamental para aumentar la autoestima y reducir la ansiedad. Generar muchos momentos de placer con uno mismo, sea lo que cada uno crea que le hace bien: mirar Netflix, salir a caminar, ir a la naturaleza, leer un libro. 

También es importante tener momentos de calidad con los demás, la familia o amigos. Encontrar ese equilibrio diario, no ocultar esos momentos de bienestar y no tapar esas otras áreas de su vida (como la sentimental) con mucho trabajo, porque es una manera de huir de eso. Encontrar el equilibrio diario entre las responsabilidades, las actividades deportivas y los momentos de bienestar, es fundamental para mantenerse con una atención psíquica baja y sentirse a gusto con su vida.

¿Qué mensaje le dejas a las personas que hoy transitan y padecen ansiedad?

Lo que puedo decirles a las personas que transitan ansiedad es que no los va a matar. Que es solamente un momento de incomodidad. No es peligroso tener ansiedad, simplemente hay que aprender y manejar lo que nos pasa. Es clave saber que hay técnicas simples y tratamientos específicos para eso, y que tienen excelentes resultados. Que hay posibilidades para estar mucho mejor y que pueden aprender a vivir bien, ser feliz y empezar a tener una vida sana y relajante, como muchas personas quieren tener. 

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