Dario Mischener: “Más allá de los contenidos, hoy la escuela debe enseñar a aprender”

Por Equipo Santander Post | 12-08-2021 | 11 min de lectura

El experto en Educación realiza un recorrido por su historia y revela los aportes de la educación no formal, cómo educar a través del método de aprendizaje por proyectos y la importancia del error en los procesos.

Lo vivió en carne propia y luego decidió compartirlo al mundo. Darío Mischener, antes de convertirse en un referente en Educación, trabajaba en la fábrica de su padre. Pasó por todas las posiciones posibles: ventas, proveedores, producción, cobranzas, buscar inversores, entre otros. Es decir, el aprendizaje de nuevos conocimientos (con todo lo que ello implica) estuvo presente durante varios años, hasta que finalmente cerró sus puertas por la crisis. 

Entre todos ellos, destaca uno que fue muy importante: la resiliencia. Saber adaptarse a los contextos (con sus aciertos y errores) le permitió reacomodar su vida y encontrar un eje que le cambiaría su vida, la docencia. Así fue como, recibido de la carrera terciaria de Computadoras y Comunicaciones en el Instituto de Tecnología ORT y luego docente de dicha Escuela (lugar donde realizó la secundaria), se especializó en educación y tecnología. 

En entrevista con POST, cuenta cómo el error puede ser un método vital para la formación de las personas y deja un mensaje a todos los adolescentes:

¿Qué es la educación no formal? ¿Qué incluye? ¿Qué diferencias hay de la formal?

La educación no formal es una educación que no está regida por la normativa del Ministerio de Educación de la Nación ni de ninguna otra jurisdicción, en este marco no existe obligatoriedad de asistencia como sí se exige asistencia hasta la educación media en Argentina, el hecho que voluntariamente los participantes y sus familias decidan asistir a un espacio educativo complementario hace una gran diferencia.

En el caso de la educación no formal, no se pretende dar respuesta a una currícula homogénea impuesta previamente y ya establecida con períodos prefijados de evaluación y promoción, sino que se planifica en función de los objetivos y de las necesidades del grupo o de los individuos que lo componen.

Este modelo educativo también requiere de capacitación de quienes están a cargo de los grupos y de supervisar las tareas y objetivos. Esta es la capacitación que yo transité al igual que un montón de otros jóvenes que nos interesamos por liderar en esos espacios.

¿Qué te llevó a elegir la docencia como el eje de tu vida?

En realidad, desde pequeño participé en estos espacios de educación no formal y, cuando llegó mi edad y la oportunidad de poder pasar del otro lado del mostrador y prepararme para ser líder de grupos me pareció sumamente interesante y, por otro lado, continuaría compartiendo experiencias con muchos amigos con el mismo interés. Para mí, el haber podido tener la oportunidad de participar de ese curso de líderes implicó hermosos años llenos de experiencias enriquecedoras.

De esta manera ingresé en la educación no formal, que también ejercí no por mucho tiempo, y luego al poder mezclar también mi pasión por la tecnología, me permitió dar el paso en educación tecnológica que me trajo hasta el día de hoy. Eso es visto desde hoy y en retrospectiva, pero yo lo viví como algo no tan planificado y hasta en algún punto, producto de acontecimientos casuales.

Antes de convertirse en docente ayudaste a tu padre en una fábrica ¿Qué enseñanzas te dejó esta experiencia para la vida que llevaste después?

Muchas, diría que compartir tantas horas con mi padre viéndolo trabajar, me permitió conocerlo más en profundidad y tomar buenos ejemplos. Mi padre me hizo pasar por todas las posiciones dentro de la empresa, ventas, proveedores, producción, cobranzas, buscar inversores, en fin, todo. Lo que aprendí trabajando en una PyME Argentina es resiliencia, es como luchar contra la total adversidad. Es muy difícil desarrollar una tarea creativa y productiva tratando de entregar un producto que se adapte a las necesidades del mercado local e internacional (ya que logramos exportar a Brasil, EEUU y Europa con un distribuidor desde España). Y, además, se le sumó la dificultad de que en algún momento de la historia del país no se pudo exportar, existieron los corralitos, devaluaciones salvajes, o que en otro momento lo que cobras se lo devoran los impuestos e intereses, entre otros. Lo que se aprende es a no bajar los brazos, ser creativo y perseverante y sostener la lucha, aunque sea desigual y en ocasiones “imposible”.

Hablas de utilizar el error como método de aprendizaje ¿Cómo es esta propuesta? ¿Cuál es el diferencial de esta metodología?

Siempre que se trate de resolver problemas complejos, no triviales ni con una solución conocida, se deben probar soluciones posibles, es altamente probable que las primeras soluciones sean erróneas, pero ese error inicial y los sucesivos son los que luego de ser analizados nos permiten ir en busca de la solución correcta. Es decir, el error forma parte del proceso de encontrar la solución.

Si cuando uno plantea un problema, y el planteo de su posible solución no resulta “exitoso”, y ese error se castiga, estamos dando el mensaje de que sólo se deben proponer soluciones correctas y obviamente no hay forma de saberlo hasta que no se prueban, por lo tanto lo que en realidad se está transmitiendo es el no hacer por miedo a equivocarse y lo que se debe proponer es justo lo contrario, debemos dotar a los estudiantes de métodos y herramientas que con total autonomía puedan poner en práctica para ganar la experiencia de sus propias alternativas propuestas hasta alcanzar la solución correcta.

¿De qué manera los estudiantes pueden considerar el error como algo positivo y no tan negativo?

Los estudiantes trabajan en equipos, deben proponer soluciones, ponerlas a consideración del equipo, mejorarla y verificar si realmente es la solución correcta, para ello disponen de métodos y herramientas. Si la solución no es correcta se debe analizar y reconocer dónde está el problema, para evitarlo en el próximo intento, se trabaja por ciclos.

De este modo el error cometido los lleva a una mayor probabilidad de alcanzar la solución en el próximo ciclo, es por eso que haber cometido errores es inherente al proceso y es positivo. En algunas culturas el error es visto como un fracaso “terminal”, pero en otras el error es valorado y forma parte del éxito.

¿Cuáles son las claves para desarrollar una educación mixta efectiva? ¿Qué consejos le dejas a las escuelas sobre el tema?

Durante muchos años conocimos como “casi” única alternativa la presencialidad 100% y nos encontrábamos “cómodos” y se desarrollaron los modelos educativos conocidos. Luego de un día para el otro pasamos a una modalidad 100% remota, por falta de preparación, al comienzo se la vio como inviable para llevar adelante procesos educativos en la totalidad de los casos, pero con el paso del tiempo y tomando experiencias positivas, se le fueron encontrando ciertas ventajas para determinadas asignaturas, contenidos o experiencias educativas por sobre la presencialidad, pero en otros casos la presencialidad es mejor. 

Por eso creo que en el futuro (presente) debemos tomar lo mejor de ambos mundos, de tal modo de desarrollar lo que es mejor en presencialidad de ese modo, lo que es mejor en virtualidad desde aquella modalidad, pero más aún, debemos esmerilar ese límite y trabajar con otra concepción del espacio- tiempo escolar, mucho más flexible y adaptable.

A lo largo de tu carrera observaste que varios de tus alumnos se consagraron en concursos de innovación a lo largo del mundo ¿Cómo se llega a esto? ¿Cómo fomentar el emprendedurismo en los más jóvenes?

Lo primero que se debe lograr es un alto grado de motivación en los estudiantes y gran parte de esto se basa en la posibilidad que los estudiantes elijan la problemática a la que quieren dar respuesta, luego, hacerlos responsables de tomar las decisiones, discutirlas y validarlas internamente en el equipo hasta llegar al “cliente” real.

El estudiante debe estar involucrado en su proceso de aprendizaje y el objetivo no debe ser una calificación, sino el encontrar la solución a un problema, pero no cualquier problema, sino un problema que a él le de satisfacción poder resolver.

Es por ello, que los proyectos que comienzan siendo escolares, luego trascienden la escuela y se transforman en emprendimientos. La escuela muestra el camino, generosamente presenta su red de vinculación con expertos, otras instituciones, ONGs, etc. Enseña metodologías, herramientas, habilidades, valores, contenidos, pero aplicados a la solución de un problema que el estudiante quiera resolver, es por ello que hay un involucramiento muy intenso de los estudiantes, que son quienes terminan demandando la enseñanza, en lugar de partir desde la escuela como imposición.

De hecho, hemos incorporado al plan de estudios un eje de emprendedurismo para apoyar de mejor modo las crecientes iniciativas de nuestros estudiantes en estos últimos años y desarrollamos un curso de educación financiera que nos parece fundamental en la formación básica de los emprendedores que tenemos en edades cada vez más tempranas, incluso varios antes de egresar.

Por otro lado, en una entrevista afirma que la etapa de la juventud “es como que te marca quién vas a ser después” ¿Qué deben aprender los jóvenes de hoy para para convertirse en líderes del futuro?

Considero que lo primero que deben aprender en esa etapa es a conocerse mejor. Lo primero es un trabajo de introspección y exploración para determinar qué es lo que les gusta, les da felicidad, qué deben mejorar de sí mismos y generar su propia definición de “éxito”, quien logre dar respuesta a esto sabrá qué camino recorrer para llegar a destino. Es por ello que la considero una etapa definitoria en la que deben ser bombardeados de estímulos, experiencias científicas, técnicas, artísticas, deportivas, humanistas, entre otras. Para que puedan tomar la mejor decisión y luego desarrollarse a pleno. También deben conocer los problemas que enfrenta la humanidad y el planeta que habitamos para enfocarse en dar respuesta a los desafíos que conviertan el mundo que reciben en un lugar mejor, más justo e inclusivo.

En la creación de Tecnología en Información y Comunicaciones (TIC) en la Escuela ORT desarrollaste una especialidad basada en aprendizaje por proyectos. ¿Qué sería el aprendizaje por proyectos? ¿Cómo se desarrolla?

En principio somos un equipo en una institución pionera en innovación, que creemos que el Aprendizaje Basado en Proyecto tiene la capacidad de convertir a los estudiantes en los líderes de su propio proceso de aprendizaje, desarrollando experiencias que los comprometan activamente tanto en forma individual como en equipo. Los estudiantes parten del interés en resolver un tema, que surja de ellos mismos, de la institución o de un “cliente” externo (principalmente ONGs o instituciones que buscan dar respuesta a un sector de la sociedad), luego deben aportar los contenidos curriculares, metodologías y herramientas para obtener una solución. Este trabajo es en equipos con la colaboración de docentes tutores. Dentro del mismo cada integrante asume una responsabilidad distribuyendo roles similares a los de la industria. Finalizado ese proceso los equipos presentan ante todos sus compañeros y los docentes sus soluciones, para luego, en el caso que corresponda, entregarlas a los usuarios finales (entregarla a una ONG, colocarla en alguna tienda para su descarga, hacer pública la web, etc).

¿Cuál es tu opinión sobre los contenidos actuales en las escuelas? ¿Qué nuevos contenidos se deberían incluir?

Primero debemos reconocer que estamos en un momento donde estamos preparando a los jóvenes para industrias que al día de hoy no existen, o puestos de trabajo que no han sido creados o carreras universitarias que hoy no forman parte de la oferta académica. Por ello es que más que contenidos, la escuela debe enseñar a aprender. No se trata de un contenido específico, se trata de dejar las bases que les permitan construir en el futuro, sin dejar de decir que mi opinión es que deben reforzarse las áreas STEAM (ciencia, tecnología, arte, ingenierías y matemática) comprender la lógica computacional, métodos de resolución de problemas, educación financiera. Pero todo de manera integrada y no compartimentada.

¿Qué mensaje le dejas a los adolescentes de hoy?

Que tienen todo el potencial para hacer de este mundo un lugar mejor, más justo e inclusivo, que debe existir una definición de éxito para cada uno de ellos, pero que el éxito no es individual si no del conjunto y que no se dejen aturdir por modelos exitosos artificialmente impuestos.

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