Diego Noriega: cómo pasar del ego al liderazgo “CO” para potenciar tu negocio

Por Equipo Santander Post | 02-09-2021 | 13 min de lectura

El emprendedor y empresario revela los secretos de cómo las personas pueden escalar su emprendimiento a través de la Colaboración, Cocreación y Confianza. Cuáles son las herramientas fundamentales para hacerlo y la importancia del mentoreo.

No da consejos, comparte experiencia. Desde su paso por los pasillos de la Universidad, Diego Noriega decidió convertirse en un hombre emprendedor. Su vida no solo se trató de crear ideas, sino también la de desarrollarlas, potenciarlas, transformarlas y expandirlas. 

Desde su juventud, creó más de 20 emprendimientos que incluyó casos exitosos como el de AlaMaula, la red de clasificados online en donde el contenido era generado por los mismos usuarios publicando artículos para la venta de manera gratuita. Esta experiencia fue vital para su crecimiento y, según comenta a POST, obtuvo grandes aprendizajes luego de su venta al gigante ebay.

Tras esta y otras cientos de experiencias, creó y comparte el concepto de los ‘valores CO’ que se basa en transportar al interior de los equipos de trabajo un liderazgo basado en valores que comienzan con ambas letras: confianza, colaboración, compartir conocimiento y contagiar el propósito. 

A través de sus programas de aceleración, escalamiento y crecimiento para emprendedores, acompaña a empresarios en su camino de realización personal y profesional e inculca los conceptos mencionados que -según cuenta- sirven para alcanzar la felicidad dentro del mundo emprendedor. 

En conversación con POST, revela cómo lo hace, cuál es su método y comparte la importancia del mentoring y el uso de la tecnología para escalar los negocios:

Tenes una larga lista de emprendimientos, startups y empresas creadas. ¿Qué te incentivó a crear nuevos proyectos una y otra vez y a no “casarte” con uno específico?

Siempre, desde chico, tuve el sueño de crear y desarrollar empresas que exporten valor, entonces cuando estaba en la universidad empecé a desarrollar empresas y, más tarde en la maestría, mientras trabajaba full time y empezaba mi máximo emprendimiento que es mi familia, continué generando empresas y persiguiendo mi sueño. 

Empezaba a golpearme contra la pared, y a validar o a invalidar cosas relacionadas con mi sueño. Nadie te puede limitar en tus sueños. Soñé con crear una empresa, con levantar mucho dinero, con conseguir inversión, con que crean en mí, con que confíen en mí, con crear mucho valor y luego poder vender la compañía, que este sueño me hiciera viajar por el mundo y dar charlas por todos lados. 

Y así fue: ese sueño se me hizo realidad. Entonces, puedo decir que tuve éxito. Aunque ese éxito lo pienso con muchos signos de pregunta. Porque, aunque vendí mi compañía, compré mi auto soñado, mi casa soñada, pude viajar por todo el mundo dando conferencias y todo lo demás, algo me faltaba. Me sentía vacío. No me sentía realizado. Sentía que había corrido durante 15 valiosos años, que había invertido todos esos años de mi vida para alcanzar algo que finalmente no era lo que yo esperaba. 

Por eso, también en algún aspecto fracasé, pero el fracaso me dio muchísimo más aprendizaje que el posible éxito. El éxito me hizo olvidar quién era yo, mis valores, mis creencias, qué hacía y por qué lo hacía. Me había convertido en una persona que sentía que se las sabía todas, que tenía explicaciones y respuestas para todas las preguntas, pero que definitivamente no tenía humildad y esa es una variable fundamental para cualquier emprendedor. No era el que aprendía, era el que enseñaba. Y tampoco escuchaba. 

En el 2009 me seleccionaron emprendedor Endeavor y, al verlos actuar, descubrí mi propósito: acompañar a emprendedores en su camino de realización personal y profesional para potenciar Latinoamérica. Y, en los últimos 20 años como emprendedor, he recibido más de 500 mentorías y he brindado más de 1200.

Lo más importante es que solo voy por un tercio de mi vida profesional y me propuse el objetivo de que en los próximos 50 años pueda dar decenas de miles de mentorías e impactar en más de 1 millón de emprendedores.

En definitiva, no hay nada que me haga más feliz que avanzar con mis empresas diegoNoriega.co, amoGrowth, Terapia Neurocognitiva, Pueblos Originales, Espacio Purmamarca, entre otras. También, llevar adelante programas de aceleración, escalamiento y crecimiento para emprendedores. Creo que es la mejor forma que tenemos de aportar nuestro granito de arena para que Latinoamérica alcance su verdadero potencial.

¿Cuándo decidiste que era el momento indicado para acompañar y poner toda tu experiencia en procesos de mentorías? ¿Qué te llevó a acompañar a emprendimiento y empresas a potenciarse?

Después de transitar el fracaso de SegundoHogar.com en el 2016 y pasé por un período de 6 meses de introspección forzada. Casi no podía levantarme de la cama y estaba deprimido. Me di cuenta de que no solo había fracasado como emprendedor, sino también como padre. Esta fue de las cosas más difíciles que me tocó vivir y cambiar. 

Al mismo tiempo, me di cuenta de que nuestra sociedad está fracasando. ¿Sabían que Argentina es el 2° país en el mundo con mayor desconfianza en su sociedad? Sí, solo nos supera Serbia. El 92% de los Argentinos no confía en la gente y cree que la sociedad está dividida. 

Necesitaba recalcular, enfocar mis esfuerzos hacia el propósito que justamente intenta dar vuelta esa falta de confianza y espíritu asociativo en Argentina y LatAm. 

Decidí que por el resto de mis días iba a intentar dar valor. Pasar del EGO al CO de la Colaboración, Cocreación y Confianza.

¿Cuál es tu método para acompañar a empresarios en su camino a la realización personal y profesional?

Acompañarlos a pensar estratégicamente es fundamental. Casi no tenemos tiempo para salir de la operación y ejecución del día a día.  Por eso intentamos salir de ese estadío y reservar un espacio de planificación estratégica.

Es un proceso que invita a que se hagan dueños del liderazgo de sus vidas y sus empresas. Es hermoso ver el impacto transformacional que tiene en la actitud de los líderes y también en sus equipos. Todo el mundo está más alineado y se le ven las ganas de salir adelante.

Sobre la metodología, primero que nada, respondemos a preguntas de un diagnóstico que identifica los dolores principales para el escalamiento de la empresa. 

En segundo lugar, comenzamos con la definición del largo plazo. Hablar del PARA QUÉ es centrarnos en el propósito tanto de nuestra vida como de nuestro negocio. Qué es lo que reúne mi pasión, mi misión, mi vocación y mi profesión. Descubrimos que responder estas preguntas y trabajar en esta dirección es la manera en que más feliz nos sentimos y más impacto tenemos. Es dejar de correr detrás de metas impuestas en una estructura de organización tradicional. 

Luego trabajamos con planes de crecimiento y escalamiento, muy enfocados a los objetivos de la empresa. 

Típicamente definimos los OKRs (Objetivos y Resultados Claves) para el Management para que luego ellos definan OKRs con sus áreas y colaboradores. El objetivo es que todas las personas tengan muy en claro sus objetivos como así también los de la empresa. 

Parece lógico, pero solo el 7% de las empresas tienen definidos objetivos para cada una de las personas.

Esto es lo que hicimos recientemente con empresas como Cariai, Proware, AISA y Dataknow, todas empresas de tecnología en búsqueda de escalar sus soluciones de Software as a Service (SaaS).

¿Por qué crees que la mayoría de las empresas no alcanza su máximo potencial? ¿Cuáles son sus mayores trabas?

Principalmente por estos factores:

  1. No tener una estrategia y objetivos claros para todos los colaboradores.
  2. Falta de compromiso de los colaboradores: La culpa no la tienen los empleados, sino las cabezas de la empresa por sostener estructuras de liderazgo demasiado rígidas y tradicionales donde se hace lo que el jefe dice, la información no es transparente, etc.
  3. Falta de equipo: Los intereses de los colaboradores y los socios están contrapuestos por definición. El jefe quiere que trabajen más horas por menos dinero y los empleados quieren lo opuesto, ¿no? La falta de confianza hace que no sea posible delegar con facilidad y el dueño de la empresa quiere aprender / saber de todo y las empresas tienen muchas trabas para alcanzar su máximo potencial.
  4. No poner foco en la tracción y crecimiento. Este es un problema grave en las start-ups que anteponen la búsqueda de inversión antes que la generación de tracción. 

¿Qué significa para vos un proceso de mentoría? ¿Qué no debe faltar en la persona que ofrece un mentoreo?

Para mí, las mentorías son el acompañamiento que debe existir dentro del camino emprendedor, por una persona que ha transitado éxitos, fracasos pero sobre todo aprendizajes. 

Lo resumo en 5 tips:

  1. Preparar la mentoría: Tienes que saber muy bien qué es lo que quieres solucionar frente a cuál problema. Preguntate una y mil veces si el tema es lo más importante del valor que quieres de la mentoría.
  2. Debes tener en tu cabeza cual es el tiempo que tiene el mentor para vos y en función de eso acomodarse.
  3. Organizar muy bien las preguntas claves que tienes para solucionar tu problema. Para tener una mentoría con un mentor importante, escribía las preguntas y las chequeaba con mi equipo de trabajo para ver qué otras preguntas de valor tenían que hacer en el asesoramiento.
  4. Cuando ya tenes los tiempos y preguntas, podrías priorizar los tiempos y tener una agenda de los temas. Las discusiones abiertas, transparentes y honestas son la base de una gran sesión de mentoría.
  5. Si vas con alguien más de tu equipo, organicen los roles que van a tener. Quién hace las preguntas en la mentoría, quién escribe el feedback del mentor, quién lleva el tiempo de la reunión.

Ahora, una persona que ofrece una mentoría debe tener humildad, capacidad de escucha y sobre todo experiencia que acompañe y pueda dar luz a las dudas que tenga el emprendedor.

Los y las emprendedoras o líderes de empresas en Argentina, ¿suelen pedir ayuda o prefieren arreglárselas solos o solas? ¿Por qué?

En Argentina son muchos los emprendedores y emprendedoras destacadas, somos destacados en Latinoamérica como el país que tiene la mejor calidad de emprendedores, sin embargo, creo que todavía no confiamos lo suficiente como para avanzar en este sentido.

También es un problema que tenemos como país, porque se han desarticulado las redes de mentores que teníamos hasta hace algunos años lo cual pone en jaque el crecimiento del ecosistema en Argentina y para que alcance su máximo potencial.

En definitiva, debemos día a día potenciar la confianza y la conversación, es allí donde si colaboramos todos juntos podemos tener mejores resultados beneficiando al ecosistema y a la economía del país.

En tu Linkedin hablas de una falta de “canales de crecimiento”. ¿A qué te referís con ellos específicamente? ¿Cómo pueden los emprendimientos identificar esos canales y aplicar experimentos para crecer?

Este es uno de los temas más importantes que llevamos adelante en nuestras mentorías, hay numerosos canales para potenciar a nuestra audiencia. Lo que falta, primero que nada, es una mentalidad de dar valor a nuestra audiencia, potenciar, compartir conocimiento.

Una vez que logramos ese mindset podemos definir cuáles son los canales en los que tenemos mayores chances de avanzar, posicionarnos, aumentar nuestro embudo y conseguir clientes.

¿Cómo hacerlo? A través de experimentos en cada uno de los canales principales, validando o invalidando esas hipótesis iniciales teniendo la posibilidad de potenciar los canales que nuestra audiencia siente que le generamos mayor valor valor y engagement.

Es un proceso que toma meses, pero que el aprendizaje comienza desde el día uno en donde empezamos a ejecutar esta mentalidad.

Para mí, la más importante en el ecosistema emprendedor es LinkedIn, la red social para emprendedores. Dentro de la plataforma, tienes la posibilidad de crear un perfil profesional, en el que idealmente comentas sobre tu vida, tu experiencia, expertise y propósito. Con trabajo puedes ir construyendo tu marca personal, posicionándote como experto en tu industria a través de contenido de valor que generes.

Luego, todo este proceso de branding personal para posicionarse, LinkedIn sirve para potenciar tu marca empresarial, donde diriges a tu audiencia desde tu conocimiento personal al branding empresarial teniendo como foco la visibilidad de la marca.

En esta línea, ¿qué tan importantes son para los emprendimientos hoy el uso de tecnologías y servicios de GROWTH?

La tecnología en los canales de growth son vitales, sin crecimiento no hay tracción, sin tracción no existe emprendimiento. Es fundamental el uso de la tecnología, sobre todo el CRM (Customer relationship management) que nos permite tener claridad sobre cuál es nuestro embudo de ventas.

El CRM también nos permite tener hipótesis a validar, es decir, saber qué visibilidad necesito para el posicionamiento, cuántas personas necesitamos adquirir a través de nuestro sitio web, cuántas interacciones necesitamos que al final del día se convertirán en transacciones.

En definitiva, es la mentalidad de crecimiento la que va a favorecer la tracción de la empresa y el uso de la tecnología e información que ésta provee es fundamental para potenciar estos canales.

¿Qué mensaje o consejo le das a las personas emprendedoras para reinventarse en la post pandemia?

La realidad es que no soy de dar consejos, si de contar experiencias, de lo que me ha funcionado. Si esto puede dar luz para que los emprendedores no cometan las mismas equivocaciones, buenísimo. 

Sobre la reactivación post-pandemia viene de la mano con el cambio de mentalidad, de pasar de las “preocupaciones” a las “ocupaciones”, de ponernos en acción, testear, abrazar el error pero sobre todas las cosas aprender para que podamos crecer y que nuestra empresa le dé muchísimo valor a nuestros clientes.

La pandemia nos ha enseñado muchas cosas y, si somos lo suficientemente inteligentes, vamos a vivir una vida mejor, más plena, poniendo foco en lo importante. 

También ha cambiado las necesidades de 7.5 billones de personas en el mundo al mismo tiempo, algo que no había pasado nunca en la historia.  Esto nos abre muchísimas oportunidades para adelante.

Estamos poniendo el foco en el DAR, conversando con clientes, co-creando soluciones para transformar realidades de mucha gente. 

Hoy más que nunca podemos generar mucho impacto. ¿Hasta cuándo vamos a esperar para desplegar nuestro máximo potencial?

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