Sustentables e inclusivos: la historia de tres proyectos que hacen un país mejor

Por Equipo Santander Post | 18-06-2021 | 7 min de lectura

Michroma, IKAI Foods y Lectoapp son tres ejemplos de cómo emprender con consciencia social. Qué problema detectaron, en qué se inspiraron y cómo quieren aportar su granito de arena.

De acuerdo al Programa Nacional de Emprendedores para el Desarrollo Sustentable (PROESUS) de la Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS), un emprendimiento sustentable es “un proyecto productivo que en el corazón de su modelo de negocios combina el objetivo de generar retorno económico y, a la vez y con la misma importancia, impacto positivo en el ambiente y la sociedad”.

Se estructuran y manejan como cualquier negocio, generando ingresos de la comercialización del producto o servicio y un retorno, que se puede re-invertir parcial o totalmente en generar un mayor beneficio, alentando de esta manera un crecimiento con impacto positivo en el ambiente y la sociedad en el largo plazo. El foco entonces está en la optimización de ese retorno y no en su maximización como lo hacen las empresas tradicionales).

Hay muchos caminos para hacerlo, desde aplicaciones tecnológicas hasta bienes físicos. Sin embargo, en todos los casos, hay un factor común: la existencia de un problema que busca ser solucionado.

POST dialogó con los referentes de tres emprendimientos que quieren aportar su grano de arena a la inclusión, a la sustentabilidad y a mejorar la calidad de vida de las personas.

MICHROMA

Es una startup de biotecnología dedicada a producir ingredientes de una forma sustentable y escalable. Ricky Cassini, cofundador y CEO de la empresa, cuenta que se dedican a “producir distintos ingredientes alimenticios de una forma natural con la idea de reemplazar todos aquellos ingredientes que vienen del petróleo y son malos en términos de sustentabilidad y para la salud”.

“Básicamente estamos comiendo los mismos colorantes que usamos en nuestra ropa, en el líquido de freno y en muchos de otros productos. Estos colorantes están relacionados con problemas a la salud tales como la alergia, cáncer y trastorno de déficit de atención”, explica el emprendedor.

Los ingredientes naturales se producen a través de hongos. Se crean biofábricas con estos hongos y los crían en bioreactores, que son tanques grandes como los que se usan en la producción de cerveza y los fermentan. De esa forma, el hongo produce estos colorantes, que después se pueden concentrar o secar según el tipo de aplicación.

Actualmente se encuentran “prototipando” con algunas de las empresas más grandes del mundo y en diversas industrias: cosmética, empresas de golosina y de ingredientes. “Estamos produciendo el colorante rojo, que es el más usado en la industria alimenticia y cosmética. Tambien podemos hacer naranja y amarillo. Estos colores son cerca del 90 % del mercado de colorantes”, comparte a POST.

El plan es incluir otros colores, como azul y verde, y otros ingredientes, como sabores y fragancias que también provienen del petróleo. En este momento son 6 personas las que se encuentran trabajando en Michroma. Lo hacen en un espacio alquilado en la Universidad Católica Argentina (UCA) de Rosario. También tienen una base en los Estados Unidos.

“La idea es abrir una próxima ronda de inversión para ampliar el como equipo en Argentina y también también en EE.UU. La idea es escalar la producción, a una escala piloto, y tener suficientes muestras para enviar a las empresas que hoy nos están pidiendo”, adelanta el cofundador.

LECTOAPP

Un grupo de estudiantes de colegio secundario crearon una app que facilita la lectura y escritura a personas con dislexia. Lisandro, Ulises, Fausto y Gonzalo tienen 16 años y estudian en el colegio ORT del barrio de Belgrano, en Capital Federal. Durante el 2019 trabajaron en @lectoapp, una aplicación de edición de texto con funciones pensadas especialmente para personas con dislexia.

LectO permite escribir y leer texto con la tipografía ‘Open Dyslexic’, que ayuda a minimizar los errores de lectura que produce esta patología. La app, además, tiene un sistema que diferencia palabras que podrían ser confusas y las muestra en imágenes, para que el lector entienda a qué se refieren. Se puede descargar de forma gratuita en la tienda online de Microsoft y ya tuvo más de 1000 descargas desde su lanzamiento.

Lisandro, uno de los creadores de esta app, contó que “a medida que la app empezó a funcionar, recibimos un feedback muy positivo”. Lo primero que hicieron -contó- fue testearla con 10 usuarios antes de publicarla. “Ahí solucionamos algunos problemas más técnicos. Cuando empezó a funcionar nos empezaron a llegar videos de gente contando cómo la estaba usando, desde gente con dislexia hasta psicólogos”, profundizó el joven.

LectO tiene distintas funciones que facilitan la lectura y escritura a personas con dislexia, por ejemplo, el coloreo de letras. Si a una persona con dislexia se le dificulta diferenciar la letra B larga con la D, P o Q, puede elegir que la B siempre aparezca en rojo y la D siempre de azul. Entonces, en vez de tener que asociar el dibujo, el grafema de la letra, sólo tiene que asociar el color.

“También cuando cuesta diferenciar palabras completas, como ‘caro’ y ‘carro’. Tenemos una base de datos de 15 mil pictogramas, cada uno asociado a una palabra. Entonces, cuando el usuario pasa el mouse por encima de la palabra, se muestra su pictograma correspondiente. Esto es totalmente configurable, es decir, el usuario puede agregar y modificar pictogramas”, agrega Lisandro.

Otra de las funciones es la lectura auditiva, que va leyendo el texto y va marcando el texto al mismo tiempo para que se pueda seguir con la vista. “Y también está la lectura de textos físicos, porque nosotros veíamos que por ahí necesitaban leer libros del colegio. Entonces, vos podés subir una foto de un libro y LectO lo va a transformar a texto de la computadora con todas estas funciones que nombramos”, completa Lisandro.

LectO ya está disponible para computadoras Windows 10 de forma totalmente gratuita y pronto va a estar disponible en celulares y tablets. Ya tiene más de miles de descargas de gente de más de 25 países. Los próximos pasos son llevar la app a los celulares e impactar en la educación.

IKAI FOODS

Ikai es una empresa que tiene por propósito impactar positivamente para garantizar que las personas puedan tener una alimentación saludable. Eugenia Doffo y Carolina Naboni, las fundadoras de la empresa, detectaron un problema y buscaron una solución. El consumo de frutas y verduras es insuficiente en la población mundial y es responsable de muchas muertes y enfermedades que podrían evitarse comiendo la cantidad adecuada de este tipo de alimento.

Las frutas y verduras tienen corta vida útil, se desperdicia mucha cantidad en toda la cadena: representan el 50% del desperdicio mundial de alimentos. Eugenia Doffo explica que a través de IKAI “desarrollaron un blend de frutas y verduras liofilizadas listas para preparar un rico licuado con los mismos nutrientes y vitaminas que la fruta fresca. La liofilización es la técnica de deshidratación que permite mantener todas las propiedades del alimento, sus micro y macro nutrientes. Es un método que la NASA utiliza desde hace mucho tiempo para enviar alimentos a los astronautas”.

Gracias a este métodos, los alimentos se pueden conservar por el plazo de más de un año con todos sus nutrientes y ocupan menos del 90% del espacio y peso que tenían originalmente. Además, se almacenan a temperatura ambiente.

“La pandemia hizo que reorganizáramos bastante el modelo de negocio. Comenzamos a venderlo a través de internet: creamos una tienda online, comenzamos a publicitar en las redes sociales y a trabajar con gente que le interesa la marca. También empezamos a comercializar el producto en todo lo que sea dietéticas y tiendas naturales. Nuestro foco está en las empresas -con las que tenemos distintos acuerdos- instituciones educativas y gimnasios”, completa Eugenia Doffo.

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