Por qué es importante que haya educación financiera en la secundaria

Por Equipo Santander Post | 09-08-2022 | 7 min de lectura

Conocer de forma temprana cómo administrar el dinero e invertirlo genera grandes beneficios que pueden evitar costos económicos y emocionales. Las razones detrás del por qué no hay edad para capacitarse en temas financieros y las claves para que se desarrolle entre los más jóvenes. 

El saber no ocupa lugar,  sobre todo cuando se trata de temas económicos como ahorrar e invertir. Incorporar información o nociones básicas sobre temáticas financieras de forma temprana puede generar grandes ventajas a largo plazo y evitar pérdidas y costos emocionales. 

Por eso, el concepto de educación financiera comienza a tomar protagonismo. Tomás Hergott, Máster en Finanzas, profesor adjunto de Economía para la Licenciatura en Ciencia de Datos en la Universidad Nacional de Almirante Brown, (UNAB), donde también dicta además talleres sobre educación financiera , la define como “un proceso de aprendizaje que busca que las personas, en sus distintas formas de organización conozcan nociones básicas sobre temáticas financieras y tomen mejores decisiones ya sea a la hora para ahorrar o inversión”

Este concepto se encuentra en vías de desarrollo en el país que aún, no se destaca frente a otros países en el mundo. Según el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), de entre 39 países evaluados, Argentina se ubicó en el número 37 y en la región está detrás de Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú con un índice de 11,5. 

Para revertir estos números y para que más personas, (sobre todo los jóvenes de los últimos niveles secundarios), se interesen por esta temática, diferentes organismos y escuelas brindan cursos y talleres sobre educación financiera. 

Noël Zemborain, directora de Junior Achievement en Argentina, una ONG que promueve la educación financiera en jóvenes, explica a POST la importancia de este tiempo de aprendizajes. “Finalizar la escuela secundaria con conocimientos sobre finanzas personales tiene un impacto real en sus vidas”, sostiene. Además, resalta que este tipo de herramientas permite a los estudiantes “tomar decisiones conscientes que acompañen sus proyectos personales y hagan realidad sus metas”.

Hergott concuerda con la importancia en la institucionalización de estos contenidos y afirma: “Son una forma eficiente de revalorizar los marcos teóricos que se han visto debilitados ante la desinformación que se promueve en ocasiones a través de redes sociales o medios de difusión de alcance masivo que no manifiestan ningún tipo de rigor académico ni científico”.

Para incentivar esta práctica educativa, el profesor considera que puede ser a través de la difusión “de los altos riesgos que existen cuando invertimos sin entender de dónde proviene el valor de lo que compramos y cómo dichos activos pueden devolvernos un monto mayor al que aportamos inicialmente”. Y sintetiza: “En muchos casos, sin educación financiera, el riesgo es perder todo”. 

Beneficios a largo plazo

Conocer desde temprana edad estos temas puede significar un gran cambio a largo plazo. Hergott destaca  a POST que este tipo de conocimiento es fundamental en el futuro desarrollo de cualquier economía, ya que “facilita el acceso de la población al mercado de capitales y permite generar mecanismos para reducir la desigualdad económica”

Una educación financiera de calidad -comparte el experto- puede traducirse en la inclusión de familias o inversores minoristas en los mercados de capitales. “Cuando el proceso de educación es sistémico y sostenido en el tiempo, el resultado es la generación de nuevos vehículos de inversión y servicios más transparentes, sofisticados y accesibles”, detalla.

Entre otras ventajas de la educación financiera, el experto detalla que permite a las personas, en un futuro, entender mejor cuáles son los fundamentos de riesgo y valor que hay detrás de los activos en los que pueden invertir para alcanzar sus objetivos, considerando dinámicas sustanciales como la relación inversa entre riesgo y retorno. La moneda en la que se invierte o la región de los emisores de activos son aspectos importantes a tener en cuenta en ese sentido”. 

Implementación

Desde 2018 está sancionada la ley de Financiamiento Productivo N° 17.440 que instruye a elaborar una Estrategia Nacional de Inclusión Financiera e incorporar programas de educación financiera en las escuelas secundarias. También en octubre de 2019 fue aprobado el Plan Nacional de Educación Financiera que contempla las estrategias y acciones tendientes a optimizar la inclusión financiera.

Algunas de las provincias que ya implementan educación financiera son:  Córdoba, Catamarca, Chaco, San Juan, San Luis y Santa Fe. La pionera es Neuquén y una de las más recientes es Ciudad de Buenos Aires. 

En el caso de Neuquén se desarrolla un programa denominado“Habilidades financieras para la vida” y surgió en abril de 2018. Está destinado a estudiantes, docentes, jubilados, beneficiarios de planes sociales y actores de la economía informal. 

En 2021 se pre-inscribieron 78 establecimientos educativos interesados en aplicar este tipo de aprendizajes como, por ejemplo, las diferencias entre una caja de ahorro y una cuenta corriente o cómo administrar su economía para llevar a cabo un proyecto.

En lo que va el 2022, desde abril, se desarrolla otra edición de ‘Habilidades financieras’ donde hubo más de 230 pre-inscriptos interesados en conocer cómo funcionan las cuentas bancarias, los medios de pagos electrónicos o cómo solicitar un crédito. 

También, en abril de este año, la Ciudad de Buenos Aires (CABA) inició este curso construido por un equipo interdisciplinario de expertos y expertas en educación financiera. Como en otras provincias, está destinado a estudiantes de 5to año de las escuelas medias, artísticas, normales y privadas, y a estudiantes de 6to año de los establecimientos técnicos de CABA. Se espera que durante este ciclo se capaciten aproximadamente 25 mil jóvenes. 

Al respecto, sobre por qué este grupo etario, Eugenia Cortona, subsecretaria de la Agencia de Aprendizaje a lo Largo de la Vida del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires explica a POST que esta etapa de finalización, “representa un momento importante para la mayoría de los/as jóvenes, donde se plantean cuestiones como la continuidad sus estudios y/o su inserción laboral”

Este curso de CABA se divide en dos módulos. El primero, el de educación financiera, donde se abordan temas cómo el ahorro, sus hábitos, el consumo responsable, billeteras electrónicas y criptomonedas, entre otros. El otro módulo es sobre habilidades para la empleabilidad, donde se trabajan temas como la orientación vocacional, el currículum o cómo manejarse en una entrevista laboral.

Cortona considera que estos dos aspectos son fundamentales en la formación del joven: “Actualmente, los puestos de trabajo, además de demandar perfiles con conocimientos técnicos, solicitan personas que cuenten con herramientas socio-emocionales. Este tipo de capacidades se relacionan con la comunicación efectiva, trabajo en equipo, liderazgo, empatía y creatividad entre muchas otras. Mientras que la educación financiera se refiere al entendimiento sobre los procesos financieros y las finanzas en general”. 

Para finalizar, Hergott resalta una razón más de porqué es importante llevar adelante esta clase de iniciativas y comparte que la formación en finanzas permite también “eliminar las asimetrías de información y así evitar que las personas incurran en enormes pérdidas y sufran altos costos emocionales”. 

El resultado final de una buena educación financiera es un desarrollo social más equitativo”, cierra.

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