Gamificación en las empresas: así la aplican para el bienestar de sus equipos

Por Equipo Santander Post | 11-11-2022 | 6 min de lectura

Las estrategias de gamificación apelan a motivar a futuros empleados, equipos de trabajo y clientes. Cómo utilizar lo divertido y atrapante de un juego para obtener resultados productivos en las organizaciones.

El 60% de la fuerza laboral de Argentina (y del mundo entero) está compuesta por centennials y millenials. Este porcentaje vuelve evidente la necesidad de buscar motivaciones y puntos de conexión dentro de los ambientes laborales, distintos a los que se empleaban en los equipos de trabajo integrados, en su mayoría, por la generación X. 

En este contexto, la tecnología y más precisamente la gamificación, aparecen como alternativas que se usan tanto para mejorar los procesos de selección de talentos, como para solucionar cualquier problema que pueda surgir en los equipos de trabajo: 

“La gamificación o ludificación es un concepto muy nuevo que se ha puesto de moda en los últimos años, pero que muchas veces es incomprendido y a menudo también se confunde con los videojuegos. En realidad, es un concepto mucho más poderoso y amplio. La gamificación toma lo divertido y atrapante de un juego y lo aplica en el “mundo real” para obtener un resultado productivo”, detalla a POST Florencia Bagnardi, experta en gamificación  y co-fundadora de VONFIRE.

La eficiencia de esta alternativa está demostrada por cifras. Según el DISC, herramienta utilizada mundialmente para clasificar el comportamiento de las personas, el uso de tecnología lúdica reduce los tiempos de entrevistas laborales en un 50% y disminuye hasta un 37% los procesos de selección y diagnóstico interno. Asimismo, mejora hasta en un 40% la calidad de los procesos de mapeo y atracción del talento joven y reduce costos en los procesos de las áreas de Recursos Humanos.

“Existen diversos enfoques lúdicos para aplicar en el talento humano, desde entrenamientos, desarrollo de habilidades, juegos que facilitan no solo el aprendizaje sino también la reflexión, la construcción y la solución de problemas, entre otros. La gamificación ayuda a descubrir el talento natural que cada persona posee sin juicios o interpretaciones incorrectas”, cuenta a POST, Horacio Llovet, cofundador de Nawaiam.

Jugar y testear

Nawaiam es una compañía tecno-humana, que nació como una experiencia lúdica que busca detectar comportamientos naturales de los usuarios para obtener un perfil de conductas. “Se trata de una app videojuego que, en tan solo 15 minutos, permite definir el perfil natural de conductas de una persona y saber cómo  podría comportarse en un entorno”, cuenta Llovet, que agrega que esta aplicación comenzó a utilizarse en Argentina en reemplazo de los test preocupacionales tradicionales. 

“Este es un gran cambio de paradigma y de forma, a la hora de un primer contacto en la búsqueda de un empleo. Encontramos la fortaleza de que las personas no sienten que se encuentran en una instancia evaluativa, ya que se conectan con el juego y actúan de forma más natural. Esta es la gran diferencia con los test tradicionales, más allá que siempre una instancia de juego es más divertida y descontracturante que contestar preguntas, por ejemplo”, argumenta. 

El resultado del juego revela detecta conductas de la persona que juega y cómo la misma podría comportarse en un entorno laboral. Dichos resultados permiten conocer sus motivaciones, características principales de su estilo y cuáles son las áreas de mejora u oportunidad.

“Otro punto importante es que damos la posibilidad de que los candidatos puedan acceder a un breve informe individual al finalizar la experiencia, para que puedan autoconocerse, saber cuáles son sus talentos, qué deben trabajar o mejorar y en qué entornos sentirán mayor motivación para encontrar la mejor versión de sí mismos”, agrega Llovet.

Un juego para resolver

La gamificación no solo sirve para atraer talentos hacia las empresas, sino que, gracias a la interacción que genera, se puede emplear para resolver problemas de equipo y hasta capacitar y evaluar a los empleados de una manera mucho más efectiva

“Los videojuegos permiten que los colaboradores se sientan los protagonistas de su propio proceso de aprendizaje. Asimismo, nos permiten capacitar mediante módulos cortos llamados micro aprendizaje, y sin la necesidad de estar en un momento o lugar determinado. Por último, son grandes herramientas para medir los resultados y conocimientos de los equipos. Posteriormente, se utilizan estos datos para tomar las decisiones necesarias que aseguren un mayor conocimiento y consecuentemente una mejor performance”, cuenta a POST, Tomás Giovanetti, empresario argentino que fundó la compañía de corporate gaming TGA.

Premiado por el MIT como uno de los emprendedores más destacados de América Latina en 2020, este joven encontró en el gaming la manera de aggiornar las necesidades de las empresas en la época actual. “Vivimos en una etapa de constante innovación y no podemos pretender que nuestros empleados se capaciten o que nuestros clientes consuman las mismas metodologías y herramientas que hace 10 o 20 años”, argumenta. 

Asimismo, la gamificación no es un concepto que se agota solo en la creación de juegos o videojuegos, sino que puede tomar alguno de sus elementos para incluirlos en los distintos escenarios laborales para detectar todo tipo de capacidades y rasgos de personalidad.

“Durante el juego se dan situaciones distintas a las que se dan en el día a día laboral. Por ejemplo, una persona que es pasante quizás se tiene que vincular con el gerente de la empresa. Las personas dan a conocer una parte de su personalidad que probablemente no mostrarían en una situación cotidiana de trabajo. Estas instancias generan complicidad, cercanía y confianza”, aporta Bagnardi.

Por otra parte, la experta resalta la presencia del humor como un valor fundamental en los procesos: “En nuestros juegos puntualmente también hay mucho humor que conecta a las personas de una forma muy genuina, generando, chistes internos y anécdotas que unen al equipo. Todas estas experiencias positivas generan lazos fuertes y nuevos códigos que construyen y mejoran el sentido de pertenencia”, detalla.

A pesar de ser una herramienta muy poderosa, la gamificación requiere de una lectura previa para saber cómo, por qué y para qué aplicarla. “Es una herramienta eficiente porque es escalable y brinda feedback e insights accionables con los cuales se puede no solo ajustar el juego, sino también tomar acciones y decisiones fuera del juego para seguir mejorando”, suma la cofundadora de VONFIRE.  

Dentro del gran abanico de propósitos que ofrece la gamificación, también se destaca la mejora e innovación de la conexión con los clientes o potenciales clientes. “A través del gaming se pueden lograr estrategias de marketing con el objetivo de conectar los productos y servicios de una marca con sus clientes”, agrega Tomás Giovanetti.

Tanto de manera intrínseca como extrínseca, la gamificación apunta a cambiar hábitos y generar aprendizajes a través de la experiencia y las emociones. Al tener un componente emocional, genera un gran impacto en los equipos y potenciales clientes, al tiempo que da nacimiento a un punto de contacto tan disruptivo como innovador.

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