En qué se diferencian las ‘Startups’ de las ‘Scaleups’

Por Equipo Santander Post | 30-11-2022 | 3 min de lectura

El mundo empresarial sufrió una metamorfosis sin precedentes con la digitalización. Aspectos como la escalabilidad son el epicentro de la visión de muchos negocios que abrieron las puertas a nuevos términos. En qué se parecen y cuáles son sus diferencias.

Para el emprendedor es un salto clave. La Organización para el Comercio y el Desarrollo Económico (OCDE) considera ‘Scaleups’ a las compañías que llevan tres años seguidos creciendo por encima del 20% anual en facturación o en número de empleados. Esta escalada meteórica, que según la OCDE debe arrancar con un mínimo de 10 trabajadores, sitúa a estas empresas un paso por delante de las start-ups. La razón principal es debido a que multiplica sus opciones de afianzarse en el mercado y las hace más resistentes ante una crisis.

“Una ‘Scale Up’ es una Startup con product-market fit, modelo de negocio y ventas validado enfrentando la etapa de expansión. La lógica de negocio de ambas es diferente y también sus desafíos. Se pasa de la búsqueda a la ejecución, profesionalización y repetición de tareas y procesos por medio de otras personas. Se estructuran áreas funcionales, finanzas, recursos humanos, procesos, ventas, pasan a ser fundamentales”, describe Francisco Santolo, CEO de Scalabl.

Por otra parte, remarca sus características vitales que la convierten en lo que son y las diferencian de la ‘Startups’:  

  • Las scale-ups y las start-ups tienen comienzos muy similares. Sin embargo, con el tiempo entre una y otra cambian las necesidades, preocupaciones y objetivos distintos:
  • Las scale-ups suelen ofrecer servicios y productos más desarrollados que los de las start-ups.
  • Las scale-ups contratan a perfiles más especializados que las start-ups y los roles de sus empleados están más definidos.
  • Las scale-ups tienen siempre modelos de negocio escalables e intención de expandirse a otros mercados.
  • Las scale-ups son empresas más organizadas y estructuradas, con más protocolos internos y procesos más maduros.
  • Las scale-ups tienen más experiencia y conocen mejor sus fortalezas y debilidades para seguir creciendo.

Como indican desde Santander.com, un rasgo particular de una startup también es que buscan incrementar su tamaño e ingresos en tiempos menores. En este deseo de expansión, muchas de ellas pueden llegar a ser Scaleups. Por lo tanto, son términos que guardan una estrecha relación entre sí, pero que también cuentan con diferencias significativas:

“Escalar una compañía es un desafío vertiginoso y ahí es donde nosotros podemos acompañarlos en este recorrido. Acercarles el conocimiento de los mentores de nuestra red, las historias y experiencias de otros emprendedores que ya han pasado por el mismo lugar y pueden allanarles el camino que suele ser bastante solitario”, comenta María Julia Bearzi, Directora Ejecutiva de Endeavor Argentina.

Bajo esta línea, remarca en entrevista con POST que estas compañías son el resultado de lo que llamamos ‘Efecto Multiplicador’. “Los fundadores de estas empresas fueron inspirados, invertidos y mentoreados por emprendedores consagrados como Luciano Nicora, referente del emprendedorismo cordobés e inversor, Guibert Englebienne, co-fundador de Globant, y tantos otros actores de la red”.

Como todo crecimiento, cada empresa tiene su proceso y su timeline para lograrlo. Llegar a ser Scale-up, sin dudas, convierte al emprendimiento en una compañía líder de su segmento y le permite atravesar diferentes aceleraciones; además de ser faro para las próximas y funcionar como potenciadora de nuevos caminos empresariales.

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