Cómo Santander y AMIA promueven juntos el cuidado de adultos mayores

Por Equipo Santander Post | 27-09-2021 | 4 min de lectura

Con foco en la empleabilidad y el impacto social, se capacitarán personas en cuidados gerontológicos y cuidados de personas dependientes.

AMIA y Santander se unen para trabajar juntos en un programa que atiende una demanda insatisfecha por el mercado laboral y cuyo impacto es vital para uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. Se trata de los auxiliares en Cuidados Gerontológicos y en Cuidados de Personas Dependientes, un oficio que crece en demanda, pero que no encuentra a los candidatos que quieran aprenderlo y ejercerlo.

La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que desde hace décadas tiene una función social para con los ancianos y la búsqueda del empleo viene detectando el fenómeno. Según sus registros, la cantidad de personas que se requieren para este tipo de trabajo es mucho mayor a las que efectivamente hay disponibles para hacerlo.

Por eso, desde Santander Argentina se comenzó a trabajar en una solución. Pamela Landini, del equipo de Banca Responsable, explica que “la importancia de promover esta profesión radica en que se trata de un oficio con mucha salida laboral y, uno de los ejes en los que trabajamos desde Banca Responsable junto con organizaciones como la AMIA, es la educación y también la empleabilidad”.

AMIA cuenta con un programa de inserción laboral de este tipo de perfiles desde hace más de veinte años. Santander va a acompañar seis cursos online en los que participarán más de 180 personas, con participantes de Salta, Tucumán, Mar del Plata, Rosario y Mendoza.  El curso estará a cargo de un profesional del Servicio de Empleo AMIA y las clases serán dictadas por profesional licenciado en Enfermería.

Mercado laboral

La flexibilidad horaria es determinante para que muchas mujeres puedan compatibilizar sus demandas hogareñas con sus oportunidades de empleo. Asimismo, los conocimientos adquiridos pueden aplicarse hacia adentro del grupo familiar del participante mejorando la calidad de vida de los adultos mayores que lo componen.

Adicionalmente, se está expandiendo la modalidad de contratación bajo el régimen de personal de casas particulares, que incluye derecho a la jubilación y cobertura médico asistencial.

Otro impacto positivo es que los familiares de las personas que quedan al cuidado pueden dedicar esas horas a tareas remuneradas, aumentando así los ingresos del grupo familiar. Del mismo modo, al estar al cuidado de personas con la expertise adecuada, los adultos mayores mejoran su calidad de vida y salud.

“Nuestro objetivo principal al acompañar este programa es poder generar mayores oportunidades de inclusión laboral, y de formación gratuita para la comunidad, a la vez que continuamos impulsando el crecimiento de  la AMIA, que trabaja en lograr la inclusión desde distintas iniciativas”, cierra Pamela Landini.

¿Cómo será la modalidad?

Se dictarán 30 clases de 2 horas cada una, de las cuales 20 serán asincrónicas (grabadas) y 10 sincrónicas (en vivo), totalizando 60 horas de cursada. De esta forma, los participantes podrán trabajar los temas tratados, validar los resultados de los ejercicios -ya sean individuales o grupales-, resolver dudas y situaciones reales que se dan en la prestación del servicio de cuidados.

Todos los egresados del curso formarán parte de la base de postulantes que tiene el programa de inserción laboral de la AMIA. Además, las últimas clases estarán destinadas a desarrollar un Taller de Búsqueda de Empleo dictado por el equipo del Servicio de Empleo de la organización.

Landini expresa que, si bien Santander trabaja con AMIA desde hace muchos años en distintas iniciativas, “puntualmente este programa, además de generar mayores oportunidades laborales en distintas comunidades, tiene un doble impacto, ya que también incluye a un sector de la sociedad que, en muchos casos, se encuentra en una situación de vulnerabilidad, como son los adultos mayores”.

Los ancianos son el grupo de población que padece mayor número de enfermedades, presentando una evolución más lenta, mayor facilidad de cronificación e incrementándose el grado de dependencia. Esta situación exige de asistentes geriátricos capacitados en Cuidados Preventivos, Progresivos, Integrales y Continuados.

Destinatarios del programa

  • Jóvenes de 18 a 29 desocupados o subocupados
  • Mujeres inactivas o desocupadas de cualquier edad (con foco en mayores de 40 años)
  • Hombres desocupados o subocupados mayores de 45 años
  • Personas que se desempeñen como auxiliares de casas particulares de cualquier edad
  • Preferentemente con ciclo básico cumplido o al menos primario completo

Actualmente se encuentra una búsqueda activa para las provincias de Salta, Mendoza y Rosario. Conocé más aquí.

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