Ada ITW, el proyecto que empodera a mujeres en tecnología

Por Equipo Santander Post | 12-03-2021 | 6 min de lectura

A través de cursos de programación, la organización social sin fines de lucro busca reducir la brecha de género en el mundo tecnológico. Cómo y por qué nació la iniciativa que cuenta con más de 700 egresadas.

Según un estudio realizado en el 2020 por la Cámara de la Industria Argentina del Software (Cessi), en dos años, hubo un incremento de presencia de mujeres en la industria IT del 4 puntos porcentuales (30% total) en comparación al 2018 (26%). Pese a que el número es positivo, todavía la brecha sigue siendo muy elevada. 

A esta, se unen otras dentro de la misma comunidad IT, como las brechas salariales. Según la encuesta realizada a mediados del 2020 por OpenQube, las mujeres siguen en la cabeza en lo que representa el mérito académico, mayores niveles de estudios, mayor grado complejidad y, sin embargo, se observa una brecha salarial del 20.48%.

En busca de acrecentar los números del primer estudio y reducir el segundo, nace Ada ITW, una organización social sin fines de lucro cuya misión es reducir la brecha de género en tecnología, empoderando a las mujeres a través de cursos de programación. Impactando directamente en la industria IT desde el ámbito profesional. 

“Nuestro objetivo es que la mujer tenga un lugar, una interacción y participación más activa con la tecnología, que pueda crear, sumar diversidad y generar espacios para otras. Además, una mujer en la industria se traduce en una mejor calidad de vida y oportunidades para la persona”, detalla en entrevista con POST la co-fundadora y líder de proyectos especiales Celeste Medina.  

El comienzo

La historia nace de la experiencia vivida por Medina y Ezequiel González, que estudiaron y trabajaron en la industria IT de Argentina. González, por un lado, se desempeñó por 10 años como desarrollador y arquitecto de Software en empresas como UNICEF, Epidata y Hexacta. Por su parte, su co-fundadora, se desarrolló como programadora de Business Intelligence y es referente regional en cuanto a proyectos que involucran el entrecruce de tecnología-educación y género. A través de su trabajo en Ada, fue reconocida por Google EEUU y el Anita Borg Institute of Technology como Agente de Cambio, y como Joven Líder de las Américas por el Departamento de Estado del Gobierno de Estados Unidos.

Las vivencias de su día a día les dieron a conocer un mundo en donde la mujer no estaba casi presente. “Esto despertó en ambos un sentido de urgencia y una necesidad muy grande de poder sumar a la sociedad, crear oportunidades y mejorar situaciones económicas y sociales de muchas otras personas”, comparte González sobre el inicio del proyecto cuyo nombre lleva tributo a la primera programadora de la historia, Ada Lovelace.

Fue así como de a poco, comenzaron a dar capacitaciones online intensivas en programación Frontend y Backend en conjunto con workshops de metodologías ágiles y habilidades blandas “para brindar una educación integral, con capacidad de adaptación e integración en equipos de tecnología en empresas de la industria”, según afirma Medina.

Al finalizar el proceso -comparten- ofrecen apoyo y mentoría “para la búsqueda del primer empleo en tecnología. De esta manera podemos completar el círculo virtuoso”. Actualmente poseen 233 alumnas activas y más de 700 egresadas como programadoras Jrs., “con diferentes bagajes, experiencias, profesiones, culturas, creencias y objetivos”.

Para lograr esto, desde la organización social, se vincula con numerosas empresas y aliados que contribuyen a los logros de los objetivos. “Hoy en día tenemos muchos tipos de alianzas, son relaciones que se han ido tejiendo a través de lo que cada empresa necesita y puede brindar, pero el contacto siempre ha sido muy directo y humano”, comparte González. Actualmente -detalla- trabajan en conjunto con empresas “que aportan a pagos diferidos para crear nuevas oportunidades de estudios a más mujeres, otras son aliadas del conocimiento y nos apoyan dando workshops a las alumnas, algunas nos apoyan en difusión y hay compañías que solo contratan egresadas”.

De esta manera, Ada ITW tiene un índice de inserción laboral total del 84% en los primeros seis meses de egreso y las alumnas vienen con una historia de superación, motivación y esfuerzo, lo que marca un diferencial a la hora de ser contratadas: “Hay alumnas que ya vienen de la rama de la tecnología o ingenierías y quieren actualizarse, otras mujeres provienen del área de servicios, estudios más sociales o mujeres que no han tenido oportunidades de estudios superiores y quieren formarse y transformar su vida profesional”, comparte Medina. 

La mujer y la tecnología 

Si se revisa la historia de la programación se encontrará que el rol de la mujer era predominante. Pero cuando la tecnología pasó a ser una herramienta más esencial e importante, la mujer fue perdiendo participación. Así lo entiende Medina que comparte que este contexto “se vio afectado porque algo hicimos mal y esa realidad hay que revertirla”.

Ante la consulta de cómo se empodera a una mujer a través de la tecnología (como muy bien afirma su eslogan) Medina comparte que “sin prejuicios, sin límites sociales o psicológicos”. Sumado a esto, añade que además se puede mediante “mucho acompañamiento, trabajo en red y creando un entorno en donde se sientan cómodas y seguras para preguntar, para poder decir ‘no entendí’, para buscar soluciones conjuntas y para motivarlas y acompañarlas en todo el proceso”. 

Empoderadas e insertadas en el mundo IT, los aportes de las mujeres pueden ser magnánimos en la tecnología. Medina señala que, entre muchos, fomentan la “diversidad e inclusión en los equipos de trabajo y en los productos que se desarrollan”. Por otro lado, afirman que, si bien el enfoque que tienen es que “la tecnología suma mucho a la mujer y que la industria le puede otorgar mejor calidad de vida, oportunidades profesionales, entre otros”, en realidad es la industria “quien necesita aún más a la mujer y a otros grupos y comunidades”. Por ejemplo, según datos brindados por CESSI, cada año quedan 5.000 puestos sin cubrir en el sector IT en Argentina y esto -concluye- “se debe a la gran cantidad de oferta de puestos laborales y la poca demanda de profesionales”.

Premiados 

El desarrollo del proyecto le permitió ganar numerosos premios y reconocimientos que le dieron renombre para seguir creciendo. Uno de ellos y el más reciente, fue la categoría “RE-SKILL” (premio para el desarrollo de nuevas habilidades profesionales) de la iniciativa ‘Santander X Tomorrow Challenge’, un reto global para emprendedores de todo el mundo que recibió más de 2.200 proyectos procedentes de emprendedores de 35 países. 

“Ganar el premio significó una gran palmada en el hombro de que estamos haciendo las cosas bien, que nuestra misión vale la pena y que debemos seguir apostando por ella. En un año tan retador y cambiante como lo fue el 2020, el premio trajo muchos ánimos al equipo”, finaliza su co-fundador.

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